http://www.corcovo.com/
    jaraiz.net  |  Crónicas Plenarias
 
 
  Portada  
  Noticias  
  El comentario  
  Emprendedores  
  Encuestas  
  Enlaces  
  Contacto  
  Crónicas Plenarias  
 
Casa Palacio – Propiedad Privada
Crónicas Plenarias


Podría haber sido “otro abril alegre y otra tarde plácida”, hasta podrían haber gastado 1.550 € en un placa re-inaugurando una biblioteca de barrio con el nombre de Antonio Machado. Incluso, a esas mismas horas, podía estar abierto el Centro de Interpretación del Cerro de las Cabezas. Hasta podrían haber aprovechado una nueva oportunidad para dar ejemplo de “convivencia ciudadana” y respeto a un Pleno, en un Salón donde se sientan, se supone, los representantes de los ciudadanos, de donde se deduce que los allí sentados son todos y cada uno de los valdepeñeros y valdepeñeras.
Terminaba abril y su pleno correspondiente, con una nueva algarada que hurtaba el debate legítimo, de un punto en el que apenas 7 de los 21 concejales del Pleno consideraban que tenían que estar ahí. Con las mismas acusaciones, con los mismos tics repetidos, rancios y que quieren seguir equivocándose de la misma manera. Con la escasa novedad de unas intervenciones trianuales y con el anuncio de la presidencia, con su boato característico, que por razones obvias no debatiría, la puesta en escena se repitió de forma habitual, con voz autoritaria, cuando quiso reconducir el resquebrajado argumento de uno de sus delegados. No estaba dispuesto a que se cuestionara su autoridad, porque ya hacía tiempo que había perdido el talante y carece de la paciencia y el aguante que su cargo institucional requeriría, pero aún le queda autoridad y pulsión de pelea por conservarla.
Hay demasiada buena gente que se reclama socialista a la que los Martín, López Rodríguez o Ruiz Simarro han dejado huérfana, por mucho que ahora, desesperados, apelen a las faltas de otros para justificar su triste presente. En esta ocasión no debatimos sobre el uso o abuso de lo que es de todos, sobre el gasto sin limitación de teléfonos corporativos, sobre usos de coches oficiales, dietas o gastos de copas, sobre el uso y disfrute de entradas en los espectáculos, sobre sueldos y “sobre-sueldos”, sobre privatizaciones y obras... en definitiva no debatimos sobre la utilización de la Instituciones Públicas “por necesidad del cargo”. En este caso no se debatía sobre unos usos más que televisados de las instituciones públicas. De todo eso no hablamos, pero lo que no está claro, yo al menos no lo tengo, es si primó, o no, el interés general y se utilizó, o no, a la Institución Municipal para endosar un cargo pendiente.
Horas antes un niño juega con un patinete en la acera del Ayuntamiento mientras su madre toma un café en la umbría de unos soportales que piden a gritos unas pequeñas reparaciones y mantenimiento. Me sonríe ajeno a que esa misma tarde su juego quedara criminalizado si el “sentido común” no dicta lo contrario. Puede que la Concejal delegada no lo supiera, o sí, pero cuando se plantea una nueva regulación, ley u ordenanza, existen dos posibilidades: conseguir un acuerdo o imponer una medida. En esta ocasión eligieron imponer una medida, tampoco es una novedad, salvo que a la Concejala el tiempo dedicado se le paso muy rápido, grato es saber cuán amena es mi presencia.
Una vez más, recuerdo las palabras del compañero Monedero en su última visita a Valdepeñas: “¿Por qué esta sensación de que no se está haciendo lo suficiente?”. La rutina ha vuelto a ganar. Convertida en la principal enemiga de la vida, condena al aburrimiento y encima argumenta con explicaciones fatalista. Son las 11 de la noche y en la Plaza se recoge la última terraza.
“La vida es un regalo que no hay que malbaratar, y en nuestras democracias nos están robando directamente la vida. Nos desemplean, nos precarizan, nos regresan a la ignorancia, nos asustan, nos hacen inferiores, nos echan la culpa. Y nos dicen que no hay alternativa.”


30/04/2014 |
 
     
joroba.es | programacion web