http://www.corcovo.com/
    jaraiz.net  |  Noticias  |  Opinión
 
 
  Portada  
  Noticias  
      Valdepeñas  
      Manzanares  
      Comarca  
      Cultura  
      Deportes  
      Opinión  
      El Comentario  
      Provincia/Región  
  El comentario  
  Emprendedores  
  Encuestas  
  Enlaces  
  Contacto  
  Crónicas Plenarias  
 
PACO RANA (II)
75 Aniversario del Golpe de Estado


Hasta una época no muy lejana, los españoles siempre hemos ido detrás de nuestros curas con una vela o con una estaca.
De tal suerte que el problema religioso (tan manido durante todo el siglo XIX, con orígenes en la Edad Media) le estalla a la joven República entre las manos apenas un mes después de su proclamación, el 14 de abril de 1931. En tres días de mayo arden o son saqueados, sólo en Madrid, un centenar de edificios y símbolos religiosos (conventos, iglesias, efigies...). El anticlericalismo se extiende a muchas ciudades españolas donde las turbas (que hoy llamaríamos "incontrolados"), tomando ejemplo de la Capital, se libran a tropelías y desmanes similares contra curas, frailes y monjas. Pilar Primo de Rivera (hermana de Jose Antonio) se lamenta de la pasividad del Gobierno de la República ante los graves disturbios. La prensa católica atribuye a Manuel Azaña la siguiente frase: "Todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano".
En cualquier caso, la Iglesia, que ya había recibido a la II República con bastante recelo, se distancia inmediatamente de ésta, por lo que el problema religioso que se pretendía resolver o, al menos, conllevar, se agudiza hacia posturas irreconciliables.

¿ERA FRANCO UN IMPOTENTE SEXUAL?

Al decir de sus allegados, no se caracterizaba por ser piadoso ni católico en demasía. No rezaba sus oraciones antes de dormir, extremo confirmado por su influyente esposa, doña Carmen, con quien compartía aposento pero casi nunca cama (sirviendo de separación la mesita de noche), sin perjuicio de que la presunta y muy difundida impotencia sexual del Caudillo nunca fue acreditada. A la sazón ostentaba el cargo de director de la Academia Militar de Zaragoza.
La Academia Militar de Zaragoza era un auténtico nido de militarotes conspiradores y reaccionarios contra todo lo que sonaba a cambio y modernidad (objetivos de la Constitución republicana); de ahí que Azaña, ministro de la Guerra, la desmantelara cesando fulminantemente a su director y relegándolo a responsabilidades castrenses de menor índole. Franco, según relata en sus memorias, nunca perdonó a Azaña que le hubiera cesado y se tomó cumplida venganza de éste aprovechando la Guerra Civil posterior.

ASTURIAS Y LOS MINEROS

Pero la suerte del general gallego cambió con motivo de la llamada Revolución de Octubre en Asturias (1934). Recibió la orden de Alejandro Lerroux, entonces presidente derechista del Gobierno republicano, de dirigir la represión y, el general, como buen africanista, llamó de Marruecos a los moros y a la Legión. Con armamento moderno y bien entrenado, este Cuerpo de élite aplastó en dos semanas a los mineros asturianos, que sólo pudieron hacerles frente con las vagonetas de dinamita que utilizaban para su trabajo, granadas, escopetas de caza y poco más.
Los sucesos de Asturias se saldaron con un millar de muertos entre los sublevados y trescientos entre las fuerzas del orden, a los que hay que añadir centenares de heridos y el ingreso en prisión de treinta mil revolucionarios (tras ser procesados en juicios más sumarísimos que ordinarios). Como en todas las revoluciones, la represión posterior se aprovechó para venganzas domésticas y ajustes de cuentas.
Este éxito militar del general Franco contra el proletariado asturiano lo encumbró, y comenzó a perfilarse en ambientes conservadores su carisma de "hombre fuerte" capaz de contener la revolución obrera.
La revolución de Octubre fue el preludio de lo que no tardaría en llegar.

01/07/2011 | PEDRO V. FORTEA
 
     
joroba.es | programacion web